Esperanza Marin Spa

La Palabra Masaje viene del vocablo francés “masser” que significa amasar, sobar, acariciar,
frotar. El masaje es el hecho de tocar y/o friccionar con las manos, es un acto instintivo que está
ligado al ser humano desde la antigüedad.
La fecha más conocida del origen del masaje se remonta al año 2700 antes de cristo y desde
entonces, se han descubierto las múltiples ventajas que ofrece para la salud.
China, Egipto, la India Grecia y Roma fueron los primeros lugares donde se sabe que se
practicaban los masajes para tratar enfermedades, para aliviar el dolor, ayudar a sanar lesiones,
mejorar la circulación, aliviar el estrés, aumentar la relajación y ayudar con la salud y el bienestar
en general.
En Egipto, por ejemplo, se ha descubierto en papiros y grabados que los masajes formaban parte
de la vida cotidiana de los faraones.
En Grecia se utilizaba el masaje como medio para curar a los atletas y recuperarlos tras las
lesiones deportivas.
Los emperadores chinos contrataban masajistas con la esperanza de aliviar sus dolencias y en
Roma el masaje se utilizaba tanto como medio para recuperar la salud, como para mejorar las
condiciones físicas tras las actividades atléticas.
El masaje como una práctica aplicada para alcanzar la salud y el bienestar no ha cambiado de
manera drástica. Después de todo, el cuerpo humano no ha cambiado significativamente desde
los tiempos antiguos, por eso el masaje continúa existiendo como una práctica de salud y
bienestar.
Sin embargo, han aparecido en los últimos años otro tipo de masajes llamados “masajes
eróticos”, que son a la vez estimulantes y relajantes.
El desarrollo de los masajes eróticos se efectuó con mayor fuerza dentro de la cultura oriental.
Se dice que el origen de los masajes eróticos nació justamente en esta parte del mundo con la
invención de los masajes tántricos.
Los masajes tántricos, como bien indica su nombre, proceden de los tantras. Los tantras eran
unos libros sagrados hindúes que mostraban rituales y enseñanzas, procedentes de las culturas
orientales, algo que bien podría asemejarse al libro del Kama Sutra.
Por medio del tantra, se conseguía un crecimiento personal mediante el placer físico, pudiendo
activar partes corporales que dan mayor bienestar físico y mental.
El masaje tántrico se basa principalmente en proporcionar placer, de forma tal que el cuerpo se
relaje y que la persona consiga un gran bienestar.
De hecho, en el masaje tántrico se relajan los órganos y se envían señales de placer al cerebro,
que ayudan incluso a desactivar, hasta lograr que la mente llegue a un estado meditativo, para
relajarnos totalmente y que las sensaciones sean más intensas. Es un estado al que sólo
podemos llegar con este tipo de masaje.
Es decir que si la técnica se hace bien, en el ritual se usa la energía sexual y se canaliza la
sexualidad de la persona por el sistema nervioso, consiguiendo equilibrio y armonía. Esto hace
que la persona que recibe el masaje pueda disfrutar de sus beneficios, que son muchos.
Una de las ventajas de aplicar esta técnica adecuadamente, es que ayuda a retener más tiempo
la eyaculación. Esto se consigue por trabajar el músculo del perineo, que hace que los hombres
puedan retrasar el orgasmo y disfrutar más de la relación sexual.
Pero eso no es todo, porque contribuye incluso a que los órganos funcionen de manera más
armónica, regulando el ritmo cardíaco y bajando la presión arterial. Esto es clave para conseguir
un mejor bienestar.
Además, al sentir placer, se liberan endorfinas de manera natural. Son las hormonas de la
felicidad, que nos ayudan a sentirnos más felices y alegres.
Cada vez más personas deciden salir de su zona de confort y se dejan llevar, para así probar
cosas nuevas y experimentar nuevos caminos para sentir y experimentar placer. El masaje
tántrico es un ejemplo de ello.
Es considerado además como un entrenamiento, un ejercicio que incluso los sexólogos
recomiendan para mejorar la calidad de las relaciones sexuales. Se apoyan en los beneficios del
yoga y del tantra, porque pueden ser realmente beneficiosos para mejorar el bienestar de las
personas.
No es solo placer, sino que tiene muchos beneficios a nivel físico y psicológico, haciendo que
una persona se sienta mejor y gane en seguridad, con todos sus correspondientes beneficios. Es
una forma de alcanzar un crecimiento personal, de reducir el estrés y de sentirse mejor.
Por su parte, el masaje tailandés es otro de los tipos de masajes eróticos que mayor crecimiento
está experimentando en los últimos años. Este tipo de masajes tienen como objetivo lograr una
mezcla de relajación y placer a través de un masaje que realiza el profesional con su propio
cuerpo. Es un masaje que constituye todo un arte que lleva a la persona a un estado de
estimulación física y mental difícil de conseguir a través de cualquier otro método.
En una sociedad tan exigente a nivel laboral y familiar cuesta encontrar momentos de relajación
y distracción en nuestro día a día. Si bien se hace difícil dedicar tiempo libre a las aficiones, lo
cierto es que siempre es posible planificarse mejor para encontrar un espacio en el que
desconectar y olvidarse de las obligaciones y responsabilidades diarias.
Una de las formas más interesantes de lograr esa ansiada desconexión es a través de los masajes
eróticos o tántricos, un tipo de masaje que está especialmente de moda entre los ejecutivos y
gente de negocios que deben soportar altas cargas de estrés cada día.
Uno de los beneficios más interesantes de recibir un masaje erótico es alcanzar un elevado nivel
de relajación sensorial y muscular. La relajación sensorial permite relajar la mente y entrar en
un estado de calma placentero en el que se deja la mente en blanco y se olvida por unos minutos
del estrés del día a día. Con la relajación muscular se logra rebajar la tensión muscular
acumulada fruto de la ansiedad, del estrés y de las malas posturas en el trabajo.
Un masaje erótico profesional es la oportunidad perfecta para aprender a relacionarnos de una
forma más consciente con nuestro propio cuerpo, ya que aumentamos el conocimiento de
aquellas zonas más propicias para disfrutar de lo que se conoce como placer consciente. Ello,
junto al control de los flujos de energía, capacita a la persona para moldear y controlar todos los
aspectos que llevan a disfrutar del placer consciente, una de las formas más impresionantes de
relajarse, desconectar y disfrutar de momentos únicos y dejar una huella indeleble en su mente.
Como se puede apreciar, los masajes eróticos en sus diferentes variedades representan una de
las mejores formas de disfrutar de momentos de relajación y desconexión cuando más se
necesitan. Por suerte existe en Medellín un centro especializado en este tipo de masajes, así que
tan solo queda reservar cita y lanzarse a experimentar un masaje fuera de lo común.

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